El aeropuerto de Los Ángeles (LAX) invierte 5.000 millones en modernizarse

El avance de la movilidad en tren de alta velocidad y la mejora de las comunicaciones por carretera está provocando que el transporte en avión pierda fuerza. Difícil acceso a los aeropuertos, dificultad para moverse entre las terminales, largas colas de espera e incómodos sistemas de seguridad forman parte del estresante día a día en una terminal.

Sabiendo esto, el anticuado aeropuerto internacional de Los Ángeles (LAX), el segundo más importante de Estados Unidos, ha presentado un programa de mejora en el que se invertirán 5000 millones de dólares y que terminará en 2023. Deborah Flint, directora ejecutiva de Los Ángeles World Airports -compañía que opera LAX- declaró que los cambios ya se necesitaban para ayer y asume que lo primero que deben mejorar es el tráfico de personas, la mala señalización, las conexiones poco eficientes y los ineficaces accesos a las terminales.

El LAX afronta este plan de renovación en un momento boyante para el aeropuerto. En 2015, LAX registró la cifrarécord de pasajeros 74,9 millones de pasajeros, un 6% más que en a 2014. Asimismo, las autoridades locales esperan que el número de pasajeros ascienda a los 95 millones en las próximas décadas. El programa de remodelación del aeropuerto internacional del Los Ángeles cursa principalmente con la mejora de las conexiones al aeropuerto.

Hoy en día el LAX únicamente está conectado por carretera. Por ello, es de vital importancia configurar centros de tránsito intermodal o eficientes sistemas de alquiler de coches. En esta reforma, LAX cogerá como referencia una de sus últimos trabajos de mejora. En 2013 el aeropuerto presentó la nueva y espectacular Terminal Internacional Tom Bradley que había sido inaugurada en 1984 para los Juegos Olímpicos de la ciudad. Plataformas alternativas de transporte como Uber y Lyft fueron instauradas en esta reforma.